El Cone Beam, o CBCT (cone beam computed tomography), es una exploración radiológica que produce una imagen en tres dimensiones de los dientes, los maxilares y las estructuras vecinas. A diferencia de una radiografía convencional, que proyecta el relieve sobre un plano, el CBCT reconstruye un volumen que puede explorarse en todas las direcciones: altura, espesor y profundidad. En la clínica de Kénitra, esta exploración se realiza con un Cone Beam Dürr Dental. Es una herramienta de diagnóstico y de planificación, y no un acto terapéutico en sí mismo: ayuda a decidir, no garantiza ningún resultado. Este artículo explica qué es el CBCT, en qué se diferencia de una radiografía 2D, para qué sirve en el estudio implantológico, cómo se plantea la cuestión de la dosis de radiación y, sobre todo, qué es lo que no aporta.
El objetivo no es presentar la imagen 3D como imprescindible en cada consulta, ni como una garantía de precisión absoluta. El CBCT es una exploración útil, en ocasiones determinante, pero expone a rayos X y no está indicada en todas las situaciones. Una información honesta exige decir tanto lo que permite como lo que no permite, y recordar que su realización responde a reglas de justificación precisas, basadas en recomendaciones internacionales.
¿Qué es un Cone Beam (CBCT)?
El CBCT es un equipo de tomografía volumétrica de haz cónico. Durante la exploración, una fuente de rayos X y un sensor giran alrededor de la cabeza del paciente y adquieren una serie de imágenes. Un ordenador reconstruye después un volumen tridimensional que el profesional puede cortar y observar plano a plano. La exploración es rápida: el paciente permanece sentado o de pie, inmóvil, la mayoría de las veces durante unos pocos segundos.

No hay que confundir el CBCT con el escáner médico convencional (tomografía computarizada, o TC). Ambos ofrecen imágenes en 3D, pero la tecnología es distinta: el CBCT está diseñado para el ámbito dental y maxilofacial, con una resolución fina sobre el hueso y los dientes, y suele administrar una dosis de radiación inferior a la de un escáner médico. En Estados Unidos, la Food and Drug Administration (FDA) recuerda, además, en su ficha informativa sobre la Dental Cone-beam Computed Tomography, que la dosis de un CBCT dental es en general más baja que la de las demás exploraciones de escáner, pero más elevada que la de las radiografías dentales convencionales.
Cone beam CT, conebeam o «cone»: ¿qué significan estos nombres?
Todos designan la misma exploración. «Cone beam» significa en inglés «haz cónico»: los rayos X salen del aparato en forma de cono y abarcan de una vez toda la zona estudiada. «CT» es la sigla de computed tomography, es decir, tomografía computarizada. Por eso se habla de cone beam CT, de CBCT, de tomografía de haz cónico o, en el lenguaje corriente, de «un conebeam» o «un cone».
¿Cómo se realiza un conebeam? Lo que ocurre durante el examen
El examen es breve y no requiere ninguna inyección. En la práctica:
- se retiran los objetos metálicos de la cabeza y el cuello, como joyas, gafas, piercings o prótesis removibles, porque pueden crear artefactos (rayas o sombras) en la imagen;
- usted se coloca sentado o de pie, con la cabeza apoyada en un soporte;
- el brazo del aparato gira alrededor de la cabeza durante unos segundos, y conviene no moverse ni tragar, porque un movimiento puede volver borrosa la imagen;
- el ordenador reconstruye el volumen, que su dentista analiza después.
Si está embarazada o cree que podría estarlo, dígalo antes del examen: es un dato que forma parte de la valoración de la justificación.
¿En qué se diferencia el CBCT de una radiografía 2D o de una panorámica?
La diferencia esencial reside en el paso de dos a tres dimensiones. Una radiografía periapical o una panorámica (ortopantomografía) son imágenes en dos dimensiones: superponen en un mismo plano estructuras situadas a profundidades diferentes. Informan bien sobre la presencia de una caries, de un foco infeccioso o sobre el estado general de los dientes, pero no miden el espesor del hueso ni la posición exacta de un nervio con respecto a un futuro lecho implantario.

El CBCT, en cambio, restituye el volumen. Permite medir la altura y la anchura de hueso disponible en un punto concreto, y situar en el espacio las estructuras que deben respetarse. Es esa información tridimensional la que le da valor en determinadas situaciones quirúrgicas.
La elección de imágenes depende de la indicación: consulta habitual, planificación implantológica y endodoncia compleja tienen necesidades distintas. Se revisan el expediente y las imágenes previas. La tabla compara usos sin imponer siempre una secuencia 2D seguida de 3D.
| Exploración | Dimensión | Lo que muestra bien | Dosis de radiación |
|---|---|---|---|
| Periapical | 2D | Uno o varios dientes, caries, foco apical | Muy baja |
| Panorámica | 2D | Vista de conjunto de las arcadas, visión global | Baja |
| CBCT (Cone Beam) | 3D | Volumen óseo, posición de los nervios y los senos | Más elevada que las radiografías 2D, variable según el equipo |
Comprender las imágenes: volumen, cortes y medidas
El volumen reconstruido, los cortes radiológicos y la impresión de superficie responden a preguntas distintas. La fotografía de pantalla ilustra vistas mostradas juntas, no un expediente completo ni una demostración diagnóstica.
01. El volumen reconstruido: orientarse
Una reconstrucción 3D puede ofrecer una visión general. Un renderizado nítido no demuestra que todas las cuestiones clínicas estén resueltas.
02. Los cortes: explorar una zona

El profesional examina los planos útiles para la pregunta clínica. Una panorámica puede acompañar los cortes; la foto sola no determina su método de adquisición.
03. Las medidas: interpretarlas en el contexto del caso
La interpretación considera el examen completo y su calidad. Una medida aislada no es un diagnóstico, una prescripción ni una promesa de seguridad.
¿Y la impresión digital? Registra superficies bucales para la prótesis; no muestra el interior del hueso como la radiología. Véanse las etapas de colocación de un implante dental.
Antes del examen: tres preguntas útiles
- ¿Qué pregunta clínica debe resolver la 3D en mi caso?
- ¿Mis exámenes anteriores u otra técnica aportan ya esa información?
- ¿Qué campo de exploración y ajustes convienen a la zona estudiada?
La FDA recuerda que el CBCT utiliza rayos X y debe justificarse y optimizarse. Son principios generales, no una prescripción individual ni normativa marroquí.
¿Cuál es el papel del CBCT en el estudio implantológico?
Es en la planificación implantológica donde el CBCT encuentra una de sus indicaciones mejor establecidas. Colocar un implante supone responder a preguntas que la 2D no siempre resuelve: ¿hay suficiente hueso, en altura y en espesor, para anclar el implante? ¿Cuál es la posición de las estructuras anatómicas que no deben lesionarse?

Jacobs (2018) describe el papel del CBCT en implantología. AAOMR (2012) recomienda imágenes seccionales de los sitios implantarios; ADA/AAOMR 2026 distingue también evaluación inicial y planificación prequirúrgica. No se presentan estas recomendaciones estadounidenses como obligación legal marroquí.
En la práctica, el CBCT ayuda a analizar varios elementos clave del estudio implantológico:
- el volumen óseo disponible, tanto en altura como en espesor, en el lugar previsto;
- la posición del nervio alveolar inferior en la mandíbula, cuyo respeto condiciona la seguridad de la intervención;
- la situación de los senos maxilares en la arcada superior, que determina en particular si es necesaria una elevación de seno;
- la presencia de raíces residuales, de lesiones o de obstáculos anatómicos.
Es este análisis el que permite saber, antes de la cirugía, si el hueso es suficiente o si se requiere una reconstrucción. El proceso completo de colocación se describe en nuestra guía sobre la etapas de colocación de un implante dental, y las soluciones cuando falta hueso se detallan en Implante dental cuando falta hueso: qué soluciones existen. El Cone Beam Dürr Dental utilizado en la clínica es una herramienta de esa planificación; su presencia describe un equipamiento, no constituye en sí misma una garantía de resultado.
Cuando el estudio plantea dudas sobre el volumen óseo, nuestra guía ayuda a comprender el injerto óseo antes del implante.
La cuestión de la dosis: justificación y optimización
El CBCT expone a rayos X. Por esa razón su prescripción nunca es automática, sino que está enmarcada por dos principios heredados de la radioprotección.

El principio de justificación
La justificación significa que una exploración solo se realiza si el beneficio diagnóstico esperado supera el riesgo ligado a la radiación. Estos principios fundamentales —justificación y optimización— proceden de las recomendaciones de la Comisión Internacional de Protección Radiológica (CIPR/ICRP), recordadas en particular en la revisión de Mendonça y cols. (2025) sobre la aplicación de ALARA y ALADA. Las guías europeas SEDENTEXCT, publicadas en 2012 por la Comisión Europea (Radiation Protection n.º 172), establecen una regla clara: un CBCT solo debe realizarse tras una anamnesis y una exploración clínica, y debe justificarse en cada paciente, demostrando que los beneficios superan los riesgos. El CBCT no es una prueba de cribado rutinaria.
El principio de optimización: ALARA y ALADA
La optimización consiste en administrar la dosis más baja compatible con una imagen útil para el diagnóstico. Es el principio ALARA (As Low As Reasonably Achievable, «tan baja como sea razonablemente posible»), adaptado en radiología dental bajo la forma ALADA (As Low As Diagnostically Acceptable, «tan baja como sea diagnósticamente aceptable»). Como recuerda la revisión de Mendonça y cols. (2025), se trata de buscar una imagen suficiente para decidir, y no la imagen más bonita posible.
La dosis varía con el equipo, el campo y los ajustes. Suele superar la de radiografías dentales convencionales y puede ser inferior a la de un escáner médico. Deben compararse las pruebas y protocolos previstos, no una dosis supuesta de la clínica.
Lo que el CBCT no aporta
Una presentación honesta de esta exploración exige exponer también sus límites. El CBCT es una herramienta, no una solución universal.
En primer lugar, no está indicado para todo. Muchas situaciones clínicas se resuelven con una exploración clínica y una radiografía 2D, sin recurrir a la 3D. Realizar un CBCT sin una indicación precisa equivaldría a exponer al paciente a radiación sin beneficio esperado, lo que va en contra del principio de justificación.
Tampoco es una garantía de resultado. Una planificación 3D precisa mejora el conocimiento del terreno antes de una intervención quirúrgica, pero no elimina los imprevistos operatorios, ni los factores de riesgo propios del paciente, ni la necesidad de un seguimiento. El CBCT orienta la decisión; no determina el éxito del tratamiento.
Por último, tiene límites técnicos propios. La revisión de Jacobs y cols. (2018) recuerda que la calidad de las imágenes puede verse degradada por los movimientos del paciente y por los artefactos metálicos ligados a las restauraciones o a los implantes existentes, y que la precisión de medida varía según los equipos. Los resultados obtenidos con un CBCT no se trasladan, por tanto, automáticamente a otro.
¿Qué otras indicaciones tiene, además de la implantología?
El estudio implantológico no es el único ámbito en el que la imagen 3D aporta un complemento útil, siempre en el marco de una indicación justificada.
Los dientes incluidos
El CBCT ayuda a localizar con precisión un diente incluido —un diente que ha permanecido dentro del hueso, como una muela del juicio o un canino— y a analizar sus relaciones con las estructuras vecinas. En el caso de una muela del juicio mandibular, puede precisar la proximidad de la raíz con el nervio alveolar inferior cuando la radiografía 2D deja una duda, lo que ayuda a evaluar el riesgo antes de la extracción. No obstante, esta exploración solo se justifica en los casos en que la 2D no basta; el desarrollo de una extracción se aborda en Extracción de una muela del juicio: desarrollo y postoperatorio.
La endodoncia compleja
La actualización AAE/AAOMR 2025, anunciada en enero de 2026, sustituye al texto de 2015. Recomienda un uso endodóntico selectivo según signos, imágenes disponibles y necesidades del paciente. El campo y la exposición se adaptan a la pregunta diagnóstica; no es rutinario en todos los tratamientos de conductos.
En resumen
El Cone Beam (CBCT) es una exploración de imagen 3D valiosa cuando una pregunta concreta va más allá de lo que muestra una radiografía en dos dimensiones. En el estudio implantológico permite evaluar el volumen óseo y situar el nervio alveolar inferior y los senos antes de la cirugía; también tiene su lugar en el análisis de los dientes incluidos y en algunas situaciones endodónticas complejas.
Pero no es ni una exploración rutinaria ni una garantía de resultado. Su realización sigue dos principios: la justificación, que reserva la exploración a los casos en los que el beneficio supera el riesgo ligado a la radiación, y la optimización, que busca la dosis más baja compatible con un diagnóstico fiable (ALARA, ALADA). En la clínica, el Cone Beam Dürr Dental se inscribe en ese marco: una herramienta al servicio de una decisión meditada, prescrita cuando resulta útil, y no solo porque esté disponible.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre un Cone Beam y una panorámica dental?
¿Es necesario un Cone Beam antes de cada implante?
¿El Cone Beam emite mucha radiación?
¿El Cone Beam garantiza el éxito de un implante?
¿Para qué sirve el Cone Beam además de para los implantes?
¿Es adecuado el Cone Beam para los niños?
Fuentes
Referencias médicas consultadas para este artículo.
- 1Jacobs et coll. 2018, recommandations sur le CBCT en implantologie, BMC Oral Health 18:88
- 2Tyndall et coll. 2012, AAOMR position statement on radiology in dental implantology with emphasis on CBCT, OOOO (PubMed)
- 3SEDENTEXCT, Radiation Protection N°172: Cone Beam CT for Dental and Maxillofacial Radiology, Evidence-based guidelines, Commission européenne 2012
- 4AAE/AAOMR, Use of Cone-Beam Computed Tomography in Endodontics — 2025 Update
- 5Mendonça et coll. 2025, revue critique des principes ALARA et ALADA en radiologie dentaire
- 6FDA, Dental Cone-beam Computed Tomography (dose, sensibilité des enfants, ALARA)
- 7OMS, Santé bucco-dentaire (aide-mémoire, 17 mars 2025)
- 8Dürr Dental, VistaVox S : système d'imagerie 3D / CBCT dentaire (fiche produit)
- 9AAE/AAOMR, annonce officielle du remplacement de la recommandation de 2015, janvier 2026
- 10ADA/AAOMR, recommandations de sélection des patients pour l'imagerie dentaire, 2026
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