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Equipamiento técnico

La impresión digital: el escáner intraoral

Impresión digital con escáner intraoral en Kénitra: qué cambia frente a la pasta de impresión — comodidad, precisión y límites reales, por una dentista.

Por Dre Fatima Azelmat 9 juin 2026 9 min de lecture

Rédigé et vérifié par la Dre Azelmat · Mis à jour le 9 juin 2026

La impresión digital: el escáner intraoral

En resumen

Qué es una impresión digital con escáner intraoral, su comodidad real, su precisión según la literatura y sus límites, sin convertirlo en una garantía.

La impresión digital consiste en registrar la forma de los dientes y de las encías ya no con una pasta colocada en una cubeta de impresión, sino con una pequeña cámara óptica llamada escáner intraoral. Al desplazarla a lo largo de las arcadas, registra miles de imágenes que se ensamblan en un modelo tridimensional que aparece en tiempo real en una pantalla. El resultado es un archivo digital, la impresión óptica, que sustituye al modelo de escayola vaciado a partir de la impresión convencional. En la consulta de Kénitra, este es el procedimiento que utilizamos para numerosas restauraciones, y este artículo describe su principio, su interés y sus límites, a partir de fuentes médicas identificadas.

No se trata de presentar el escáner como una herramienta que garantizaría por sí sola un mejor resultado. Es un instrumento de registro: describe una etapa del tratamiento, no su desenlace. La calidad de una corona o de un alineador depende de la indicación, de la preparación del diente, del trabajo de laboratorio y del seguimiento, tanto como de la manera en que se ha tomado la impresión. Lo que la literatura permite afirmar con prudencia es que la impresión digital resulta, para muchos pacientes, más cómoda, y que su precisión es en general comparable a la de la impresión convencional en las situaciones habituales, con límites bien reales en las grandes extensiones.

Impresión digital o impresión convencional: ¿cuál es la diferencia?

La impresión convencional, llamada también física o tradicional, se basa en un material blando (alginato, silicona) depositado en una cubeta que se aplica sobre los dientes. El material adopta la forma de las arcadas, fragua en la boca y después se retira para vaciarlo en escayola en el laboratorio. Es una técnica contrastada, pero supone un tiempo de fraguado en la boca, un contacto con la pasta y, a veces, una sensación de garganta ocupada.

La impresión digital elimina esa pasta. El profesional desplaza la cámara del escáner a lo largo de los dientes; el programa informático reconstruye progresivamente un modelo en tres dimensiones. El archivo obtenido puede enviarse directamente al laboratorio o utilizarse en una cadena de diseño y fabricación asistidos por ordenador (CAD/CAM). Esta supresión del material de impresión es uno de los cambios más concretos para el paciente, en especial en las personas sensibles al reflejo nauseoso.

Conviene, no obstante, ser mesurados: digital no significa automáticamente superior. Ambas técnicas persiguen el mismo objetivo, un modelo fiel de las arcadas. La elección depende de la situación clínica, y la impresión convencional conserva indicaciones, en particular en ciertos casos de edentulismo extenso, que se abordan más adelante.

La comodidad: lo que dicen los estudios

La comodidad es el beneficio que mejor perciben los pacientes, y está respaldado. En un ensayo cruzado de Yuzbasioglu y colaboradores (BMC Oral Health, 2014), todos los participantes prefirieron la impresión digital a la convencional. Las puntuaciones de confort fueron claramente mejores, sobre todo en la sensación de arcada y en la dificultad para respirar, y la duración total del procedimiento fue más corta (unos 248 segundos frente a 605 segundos con la técnica convencional). Un matiz útil: en ese mismo estudio, el nivel de ansiedad medido no fue significativamente diferente entre ambos métodos. El escáner mejora, por tanto, la experiencia sensorial de la impresión, sin suprimir por ello la aprensión ante un tratamiento.

Esta tendencia se confirma a mayor escala. La revisión sistemática de Siqueira y colaboradores (Clinical Oral Investigations, 2021), sobre 17 estudios y más de 400 pacientes, concluye que el escáner intraoral fue globalmente más rápido que la impresión convencional y, en general, preferido por los pacientes, tanto si la zona escaneada era un sector como una arcada completa, y tanto en restauraciones sobre diente como sobre implante. La revisión paraguas de Singh y colaboradores (Cureus, 2025) apunta en el mismo sentido: el escáner reduce el tiempo del procedimiento y mejora la comodidad del paciente.

La reducción del reflejo nauseoso es una de las aportaciones más tangibles, puesto que es precisamente el contacto prolongado de la pasta en el fondo de la boca lo que a menudo lo desencadena. Aun así, ningún escáner convierte una impresión en algo agradable para todo el mundo; hace que la etapa resulte más tolerable para muchos. Es una mejora de la comodidad documentada, no una promesa universal.

La precisión: una ventaja real, pero con límites que conviene conocer

La precisión de una impresión se describe mediante dos nociones procedentes de las normas ISO: la veracidad (la proximidad entre el modelo obtenido y la realidad del objeto) y la fiabilidad o repetibilidad (la reproducibilidad de un registro a otro). Es su combinación la que define la exactitud de una impresión, y es ahí donde la literatura invita a matizar según la extensión escaneada.

En extensiones reducidas, un diente unitario o un sector pequeño, la impresión digital alcanza por lo general una exactitud comparable a la de la impresión convencional, considerada clínicamente aceptable para la confección de prótesis bien ajustadas. El problema se plantea a medida que la zona escaneada se amplía: el ensamblaje de las imágenes puede acumular ligeras desviaciones en las distancias largas.

La revisión sistemática con metaanálisis de Pesce y colaboradores (Journal of Clinical Medicine, 2024) ilustra esta prudencia. Si bien la mayoría de los estudios incluidos describen una exactitud comparable entre digital y convencional en la arcada completa, los autores califican los resultados de contradictorios y detectan, en el análisis agrupado, una diferencia media de unos 152 micrómetros entre ambas técnicas. Concluyen, pese a todo, que en la mayoría de los trabajos clínicos la exactitud de las prótesis obtenidas a partir de impresiones digitales se mantiene dentro de umbrales clínicamente aceptables. Dicho de otro modo: excelente en extensiones pequeñas, a interpretar con criterio en las grandes.

Esta constatación es aún más marcada en el paciente desdentado total. La revisión sistemática de Srivastava y colaboradores (Dentistry Journal, 2023) muestra que el escáner reproduce correctamente las referencias anatómicas bien definidas, como los tejidos duros recubiertos de encía adherida, pero que las discrepancias más importantes aparecen en los bordes periféricos, el sellado interno y las estructuras móviles o difíciles de delimitar, como el velo del paladar. Para las rehabilitaciones complejas sobre varios implantes, la revisión paraguas de Singh y colaboradores (Cureus, 2025) es explícita: ningún escáner se consideró suficientemente exacto para las arcadas parcialmente desdentadas, y los flujos convencionales siguen siendo preferibles en las situaciones multiimplantarias o de edentulismo total.

Situación clínica Exactitud de la impresión digital según la literatura
Diente unitario, sector pequeño Comparable a la impresión convencional, clínicamente aceptable
Arcada completa dentada Globalmente comparable, pero resultados contradictorios; prudencia
Varios implantes, gran extensión Variable según la estrategia de escaneado; posibles desviaciones
Desdentado total Referencias duras bien reproducidas; discrepancias en bordes y paladar blando

Esta honestidad sobre los límites no resta nada al interés del procedimiento: ayuda a saber cuándo resulta más pertinente.

¿Para qué sirve en concreto la impresión digital?

La impresión óptica es el primer eslabón de numerosos tratamientos. Alimenta directamente el diseño asistido por ordenador, lo que la convierte en una herramienta polivalente.

  • Las coronas y puentes: el archivo sirve para diseñar y fresar la prótesis, en la línea de lo que se describe en nuestro artículo sobre la corona dental de cerámica o circonio.
  • Las carillas: para estas restauraciones finas de los dientes anteriores, la impresión digital facilita la comunicación estética con el laboratorio; el tema se detalla en nuestro artículo sobre las carillas dentales de cerámica.
  • Los alineadores y aparatos de ortodoncia: el modelo digital sustituye a los modelos de escayola para planificar un tratamiento, un planteamiento que se comenta en nuestro artículo sobre la ortodoncia del adulto en Kénitra.
  • Las férulas quirúrgicas para implantes: combinada con la imagen tridimensional, la impresión digital participa en la planificación de la colocación de un implante dental.

En estos usos, el escáner no sustituye al criterio clínico: aporta un dato de partida sobre el que se apoyan después el diseño, la fabricación y el ajuste. La revisión de Ma y colaboradores (International Journal of Implant Dentistry, 2023) recuerda además que, en las impresiones sobre implantes, la exactitud varía notablemente según la estrategia de escaneado, con desviaciones descritas de entre 27 y 360 micrómetros en las arcadas parcialmente desdentadas. Ello indica la importancia de la técnica de registro, y no solo del aparato.

El flujo digital, paso a paso

El escáner se inscribe en una cadena lógica, desde el registro hasta la prótesis. De forma esquemática, el flujo se desarrolla así:

  1. preparación del diente y de la encía, etapa que condiciona la legibilidad de los márgenes que hay que registrar;
  2. registro óptico de las arcadas y de la oclusión con el escáner intraoral;
  3. control del modelo en la pantalla y repetición inmediata de las zonas incompletas si es necesario;
  4. envío del archivo al laboratorio o a la cadena CAD/CAM;
  5. diseño y posterior fabricación de la prótesis o del aparato;
  6. prueba en boca, ajuste y colocación.

Una de las ventajas prácticas de este flujo es la posibilidad de comprobar la impresión en tiempo real: una zona mal registrada puede volver a escanearse en el acto, sin repetir todo el procedimiento. La visualización en pantalla ayuda además a explicar la situación al paciente. Esto no exime del rigor: un margen de preparación cubierto de saliva o de sangre, o una encía que sangra, se registran mal, tanto en digital como en convencional. Una encía sana sigue siendo un requisito previo, y nuestros artículos sobre la higiene dental diaria y sobre las encías que sangran recuerdan por qué.

Digital y convencional: técnicas que conviven

La impresión digital no deja obsoleta a la impresión convencional. Ambos métodos son herramientas que se eligen según el caso. Para una corona unitaria, una carilla o un tratamiento con alineadores, el escáner ofrece una comodidad superior y una exactitud adecuada. Para ciertas situaciones de edentulismo total o de grandes rehabilitaciones sobre implantes, los datos invitan a la prudencia y la impresión convencional, o técnicas complementarias, conservan todo su valor.

La presencia de un escáner intraoral en la consulta describe, por tanto, un equipamiento y una manera de trabajar, no una garantía de resultado. Lo que determina la calidad de un tratamiento es la indicación establecida tras la exploración, la precisión del gesto y el seguimiento a lo largo del tiempo. La impresión digital contribuye a ello, de forma modesta y útil, haciendo que una etapa resulte más cómoda y, en muchos casos, igual de fiel.

Preguntas frecuentes

¿Es la impresión digital más cómoda que la impresión convencional?
Para muchos pacientes, sí. El ensayo cruzado de Yuzbasioglu y colaboradores (BMC Oral Health, 2014) mostró que todos los participantes preferían la impresión digital, con mejores puntuaciones en la sensación de arcada y en la dificultad para respirar, y un procedimiento más corto. La revisión de Siqueira y colaboradores (2021) confirma una preferencia general de los pacientes. La comodidad mejora, pero ello no suprime la aprensión ante el tratamiento.
¿Reduce el escáner intraoral el reflejo nauseoso?
El reflejo nauseoso lo desencadena a menudo el contacto prolongado de la pasta en el fondo de la boca. Al eliminar ese material, el escáner reduce esa molestia en numerosos pacientes: el estudio de Yuzbasioglu y colaboradores (2014) describe una sensación de arcada claramente menor con la técnica digital. Es un beneficio documentado, especialmente útil en las personas sensibles, pero que no garantiza la ausencia total de molestias.
¿Es la impresión digital tan precisa como la impresión convencional?
En extensiones pequeñas, como un diente unitario, su exactitud es en general comparable y clínicamente aceptable. En la arcada completa, la revisión de Pesce y colaboradores (Journal of Clinical Medicine, 2024) encuentra resultados contradictorios y una diferencia media de unos 152 micrómetros, aunque considera la precisión aceptable en la mayoría de los casos. La precisión depende, por tanto, de la extensión escaneada y de la situación clínica.
¿Se puede hacer todo con una impresión digital?
No. Resulta muy adecuada para coronas, carillas, alineadores y para la planificación implantológica. En cambio, en el paciente desdentado total, la revisión de Srivastava y colaboradores (Dentistry Journal, 2023) señala discrepancias en los bordes y el velo del paladar, y la revisión de Singh y colaboradores (Cureus, 2025) considera los escáneres insuficientemente exactos para las arcadas parcialmente desdentadas. En esos casos, la impresión convencional conserva indicaciones.
¿Sirve el archivo de la impresión digital para fabricar la prótesis?
Sí. El archivo obtenido con el escáner puede enviarse al laboratorio o utilizarse en una cadena de diseño y fabricación asistidos por ordenador (CAD/CAM) para diseñar y fresar una corona, un puente, una carilla, un alineador o una férula quirúrgica. La impresión no es más que el primer eslabón: la calidad final depende también del diseño, de la fabricación y del ajuste en boca.
¿Hace falta una encía sana para que la impresión digital salga bien?
Es preferible. Un margen de preparación oculto por la saliva, la sangre o una encía inflamada se registra mal, tanto en digital como en convencional. Una encía sana y una buena higiene mejoran la legibilidad de la impresión. Una ventaja del escáner es poder controlar el modelo en la pantalla y volver a escanear de inmediato una zona incompleta, sin repetir todo el procedimiento.

Sources

Referencias médicas consultadas para este artículo.

  1. 1Siqueira R et al., Intraoral scanning reduces procedure time and improves patient comfort in fixed prosthodontics and implant dentistry (revue systématique), Clinical Oral Investigations, 2021
  2. 2Yuzbasioglu E et al., Comparison of digital and conventional impression techniques: patient perception, comfort, effectiveness (essai croisé), BMC Oral Health, 2014
  3. 3Pesce P et al., Accuracy of Full-Arch Intraoral Scans Versus Conventional Impression (revue systématique et méta-analyse), Journal of Clinical Medicine, 2024
  4. 4Srivastava G et al., Accuracy of Intraoral Scanner for Recording Completely Edentulous Arches (revue systématique), Dentistry Journal, 2023
  5. 5Singh S et al., Accuracy and Clinical Performance of Intraoral Scanners Compared to Conventional and Extraoral Impressions (revue parapluie), Cureus, 2025
  6. 6Ma B et al., Accuracy of digital implant impressions obtained using intraoral scanners (revue systématique et méta-analyse, études in vivo), International Journal of Implant Dentistry, 2023

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