La distinción cabe en una frase. La gingivitis es una inflamación limitada a la encía, reversible cuando se elimina la placa dental; la periodontitis afecta además a los tejidos de soporte profundos y al hueso, con una pérdida de inserción y una pérdida ósea que, esas sí, no se reparan de forma espontánea. Dicho de otro modo, una gingivitis bien tratada vuelve a la normalidad, mientras que una periodontitis puede estabilizarse, pero deja daños definitivos en el hueso. Esta frontera, subrayada por la Assurance Maladie (ameli.fr), no es un matiz de vocabulario: condiciona el tratamiento, el pronóstico y el seguimiento.
Ambas afecciones forman lo que se denomina enfermedad periodontal, es decir, las enfermedades de los tejidos que rodean y sostienen el diente. Entender dónde termina una y dónde empieza la otra ayuda a consultar en el momento adecuado, idealmente mientras las lesiones todavía son reversibles.
Si las encías sangran o se retraen, o un diente se mueve, la página periodoncia en Kénitra explica el estudio, los tratamientos disponibles y cómo pedir cita.
Gingivitis o periodontitis: ¿cuál es la diferencia exacta?
La encía sana es rosada, firme y no sangra al cepillarse. Cuando la placa dental, una biopelícula bacteriana, se acumula en el cuello de los dientes, desencadena una inflamación. Es la gingivitis.

En esta fase, la afectación sigue siendo superficial. La encía está roja, hinchada y sangra con facilidad, pero el hueso y el ligamento que sujetan el diente no están afectados. Según ameli.fr, en la fase de gingivitis la enfermedad es reversible: si se retira la causa, la placa, la encía cicatriza.
La periodontitis corresponde a una etapa más avanzada. La inflamación gana profundidad y alcanza el conjunto de los tejidos de soporte, lo que los odontólogos llaman el periodonto: encía, ligamento periodontal, cemento radicular y hueso alveolar. También según ameli.fr, el hueso que sostiene los dientes empieza entonces a deteriorarse, lo que puede llevar, con el tiempo, a la pérdida de los dientes por degradación del hueso.
Lo que hace irreversible a la periodontitis
Ahí está la diferencia clave. La gingivitis no destruye ninguna estructura: es reversible. La periodontitis, en cambio, provoca una pérdida de inserción y una pérdida ósea. El hueso alveolar no se reconstituye por sí solo una vez reabsorbido. El tratamiento busca, por tanto, detener la destrucción y estabilizar la situación, no reconstruir espontáneamente lo que se ha perdido.
Es también la razón por la que conviene desconfiar de las formulaciones demasiado optimistas. Decir que las encías o el hueso vuelven a crecer después del tratamiento es inexacto como regla general. En casos seleccionados, ciertas técnicas de regeneración pueden permitir una ganancia parcial, por ejemplo en algunos defectos óseos o algunas recesiones, pero no es ni sistemático ni un crecimiento natural.
La bolsa periodontal, signo distintivo
En ausencia de enfermedad, el surco entre la encía y el diente es poco profundo. Cuando la inserción se destruye, ese surco se ahonda y forma una bolsa periodontal, que el profesional mide mediante el sondaje. La presencia de bolsas profundas, asociada a una pérdida ósea en la radiografía, es signo de periodontitis. La gingivitis, por su parte, puede dar una falsa apariencia de bolsa por la hinchazón de la encía, pero sin una pérdida de inserción real.
¿La gingivitis evoluciona siempre a periodontitis?
No, y este es un punto a menudo mal entendido. La periodontitis es, la mayoría de las veces, consecuencia de una gingivitis no tratada: según ameli.fr, cuando la gingivitis no se trata, puede evolucionar hacia la periodontitis. Pero no toda gingivitis evoluciona a periodontitis.
La gingivitis precede a la periodontitis, sin ser un paso obligado hacia ella. La progresión depende de la susceptibilidad individual: predisposición genética, respuesta inmunitaria, tabaco, diabetes, higiene. Dos personas con la misma gingivitis pueden tener evoluciones distintas. Esto invita a la prudencia en ambos sentidos: no dramatizar una gingivitis aislada, pero tampoco descuidarla, porque no se sabe de antemano quién dará el paso.
Para entender de forma concreta las primeras señales de alerta, nuestro artículo sobre las encías que sangran y cómo actuar detalla las situaciones que justifican una consulta sin esperar.
¿Cuáles son los factores de riesgo de la enfermedad periodontal?
El factor desencadenante principal es la placa dental. Pero varios elementos aumentan el riesgo o agravan la evolución.
- Higiene bucodental insuficiente. La OMS cita la mala higiene entre los principales factores de riesgo.
- Tabaco. El tabaquismo es un factor de riesgo importante, mencionado por la OMS, y complica además la cicatrización después del tratamiento.
- Diabetes. Una diabetes mal controlada favorece y agrava la periodontitis.
- Otros factores. La Assurance Maladie cita en particular el alcohol, ciertas inmunodepresiones, algunos medicamentos y determinados desequilibrios hormonales o nutricionales.
El tabaco merece una atención especial en cirugía periodontal. A veces enmascara el sangrado, lo que puede dar una falsa impresión de encía sana, mientras acelera la pérdida ósea en segundo plano.
Un buen control de la biopelícula sigue siendo la base de la prevención. Nuestra guía sobre la higiene dental diaria precisa el método y la frecuencia del cepillado, así como la limpieza entre los dientes, que aquí resulta determinante.
¿Cómo se hace el diagnóstico?
El diagnóstico no se basa solo en la apariencia. Combina una exploración clínica y, en la periodontitis, una prueba de imagen.
El sondaje periodontal mide la profundidad de las bolsas alrededor de cada diente y busca el sangrado. La radiografía evalúa el nivel óseo. Cuando es necesario un estudio preciso, sobre todo antes de una decisión quirúrgica o implantológica, la imagen tridimensional aporta una lectura detallada de los volúmenes óseos. En la clínica, en Kénitra, disponemos de un Cone Beam Durr Dental que permite este análisis fino cuando el caso lo justifica.
Un punto importante: la periodontitis suele ser silenciosa en sus inicios. El dolor no es un buen indicador precoz. Los primeros signos son más bien sangrados, una encía que se retrae, mal aliento persistente o la sensación de que los dientes se mueven. El mal aliento y sus causas bucales pueden, de hecho, acompañar a una enfermedad periodontal y justifican una revisión.
Leer su propio examen: bolsas en mm, sangrado, términos de la radiografía
Después de un estudio periodontal, a veces uno se va con una ficha llena de cifras, o con un informe radiológico redactado en un vocabulario técnico. Así se leen. Los valores siguientes son un ejemplo ficticio, no un resultado real.

El sondaje, en la práctica
La sonda periodontal es un instrumento fino, graduado en milímetros, con la punta redondeada. El profesional la desliza suavemente entre la encía y el diente, en varios puntos alrededor de cada diente, y anota la profundidad medida. La sensación es sobre todo de presión. Donde la encía está inflamada, puede estar más sensible y sangrar un poco: es precisamente lo que busca el examen. Si el gesto le molesta, dígalo.
La ficha de sondaje: un ejemplo para comparar con la suya
Los dientes se designan con dos cifras: la primera indica el cuarto de la boca y la segunda la posición del diente contando desde el centro. El diente 36 es aquí un molar inferior del lado izquierdo.
| Diente 36 (ejemplo ficticio) | Punto 1 | Punto 2 | Punto 3 |
|---|---|---|---|
| Lado de la mejilla | 3 | 5 + | 4 + |
| Lado de la lengua | 4 | 6 + | 3 |
En este ejemplo, el signo + marca un sangrado al sondaje, la movilidad se anota como 1 y la recesión del lado de la mejilla mide 2 mm.
- Las cifras son profundidades en milímetros. Tras el tratamiento, el objetivo que retiene la Federación Europea de Periodoncia (EFP) es la estabilidad: bolsas de 4 mm como máximo, ninguna bolsa de 4 mm que sangre y sangrado en menos de uno de cada diez puntos medidos.
- Una bolsa de 5 mm supera ese umbral. Una bolsa de 6 mm o más es una bolsa profunda, uno de los criterios de complejidad del estadio III en la clasificación de 2018.
- El sangrado al sondaje, a menudo marcado con un punto rojo o un signo +, indica una inflamación activa en ese lugar.
- La recesión mide cuánto ha retrocedido la encía sobre la raíz. Sumada a la profundidad de la bolsa, da la pérdida de inserción, que sirve para fijar el estadio: de 1 a 2 mm para un estadio I, de 3 a 4 mm para un estadio II, 5 mm o más para los estadios III y IV.
- La movilidad se anota en grados: cuanto más alta es la cifra, más se mueve el diente. Una movilidad de grado 2 o más forma parte de los elementos que orientan hacia un estadio IV.
Lectura del ejemplo: dos puntos superan el objetivo de estabilidad (5 y 6 mm) y un punto de 4 mm sangra. Este diente necesita tratamiento y, después, una nueva medición.
Los términos del informe radiológico
- Alveólisis (en francés, alvéolyse): pérdida del hueso que rodea las raíces. El alvéolo es el alojamiento óseo en el que se sostiene el diente.
- Pérdida ósea horizontal: el nivel del hueso ha bajado de forma más o menos regular en varios dientes.
- Pérdida ósea vertical, o angular: el hueso se ha excavado a lo largo de una raíz y forma una especie de cráter, llamado también defecto infraóseo. Una pérdida vertical de 3 mm o más forma parte de los criterios del estadio III.
- Afectación de furca: pérdida de hueso entre las raíces de un molar.
- Tercio coronal, tercio medio: el lugar donde se detiene la pérdida de hueso, en relación con la longitud de la raíz. Una pérdida limitada al tercio más próximo a la corona corresponde a los estadios I y II; una pérdida que alcanza el tercio medio de la raíz, o va más allá, a los estadios III y IV.
Qué imágenes, y por qué
Según la Assurance Maladie francesa, el estudio puede combinar una radiografía panorámica, que ofrece una vista de conjunto de las dos arcadas, y una serie de radiografías de cono largo, las pequeñas radiografías periapicales, que precisan la extensión y la gravedad de las pérdidas óseas. El Cone Beam, o CBCT, no es un examen de rutina para evaluar el hueso de soporte: las directrices europeas lo reservan para casos seleccionados, como ciertos defectos óseos o lesiones de furca, cuando la exploración clínica y las radiografías convencionales no bastan para decidir el tratamiento. Un análisis bacteriano solo se solicita en algunos casos; no forma parte de los criterios que fijan el estadio y el grado.
El estadio y el grado, en palabras sencillas
El estadio responde a la pregunta «¿hasta dónde ha llegado la enfermedad?». Se lee en la pérdida de inserción, la pérdida de hueso, los dientes ya perdidos y la complejidad del tratamiento. El grado responde a la pregunta «¿a qué velocidad, y con qué factores agravantes?». Tiene en cuenta la pérdida de hueso en relación con la edad, el tabaco y la diabetes. Las definiciones se detallan en la sección siguiente.
Lo que debería entender al salir
Al final de un estudio periodontal, debería poder responder a cuatro preguntas: qué dientes están afectados, y en qué medida; cuáles son el estadio y el grado de la enfermedad, dichos con palabras sencillas; qué factores pesan en su caso; qué etapas se proponen, y en qué orden. Si alguno de estos puntos no queda claro, pida que se lo vuelvan a explicar. Lo que incluye la evaluación en la consulta se describe en la página de evaluación dental.
La clasificación EFP/AAP 2018: estadios y grados
La clasificación de referencia se revisó en el taller internacional de 2017 y fue publicada en 2018 por la EFP y la AAP. Sustituyó las antiguas categorías de periodontitis crónica y agresiva por un sistema de dos ejes, presentado en francés por L’Information Dentaire a partir de los trabajos de Caton y cols.
- Los estadios, de I a IV, describen la gravedad y la complejidad del tratamiento. El estadio I corresponde a una periodontitis inicial; el estadio IV, a una afectación avanzada con consecuencias funcionales importantes.
- Los grados, A, B y C, describen la velocidad de progresión y el riesgo evolutivo. El grado A corresponde a una progresión lenta y el grado C a una progresión rápida, integrando indicadores como el tabaco y la diabetes.
Esta doble lectura es útil en el día a día: dos pacientes en el mismo estadio pueden tener grados distintos y, por tanto, un seguimiento más o menos estrecho.
Tabla resumen
| Criterio | Gingivitis | Periodontitis |
|---|---|---|
| Tejidos afectados | Solo la encía | Encía, ligamento y hueso de soporte |
| Pérdida ósea | No | Sí |
| Reversibilidad | Reversible | Irreversible (estabilizable) |
| Bolsas periodontales | No (posible hinchazón) | Sí, con pérdida de inserción |
| Clasificación | Según la extensión de la inflamación | Estadios I a IV y grados A a C (EFP/AAP 2018) |
| Objetivo del tratamiento | Volver a la normalidad | Detener la progresión y estabilizar |
Enfermedad periodontal y salud general: ¿qué dice la investigación?
La boca no está aislada del resto del organismo. Hoy hay dos vínculos bien documentados, pero deben presentarse con exactitud.

El vínculo con la diabetes
Según la EFP, la relación entre periodontitis y diabetes es bidireccional. Las personas con diabetes tienen aproximadamente tres veces más riesgo de desarrollar una enfermedad periodontal y, a la inversa, la periodontitis puede complicar el control de la diabetes. La OMS describe también este vínculo de forma recíproca. La EFP indica, además, que el tratamiento periodontal puede contribuir a mejorar el control glucémico. Esta mejora es cualitativa; no citamos ninguna cifra concreta, al no disponer de una fuente primaria verificada sobre este punto.
El vínculo con las enfermedades cardiovasculares
La EFP y la World Heart Federation, en su informe de 2020, describen una asociación fuerte e independiente entre periodontitis grave y enfermedades cardiovasculares. Conviene ser precisos sobre el estatus de este dato: se trata de una asociación, no de una causalidad demostrada. La periodontitis se asocia a un riesgo mayor, lo que no significa que por sí sola cause un infarto o un ictus.
Por último, la OMS recuerda que las enfermedades periodontales graves son muy frecuentes, con más de mil millones de casos en el mundo, y que figuran entre las grandes causas de pérdida de dientes. Es lo que justifica tomárselas en serio de forma temprana.
¿Cómo se tratan la gingivitis y la periodontitis?
Las dos situaciones no se tratan de la misma manera, pero comparten una base: el control de la biopelícula.
Gingivitis
El tratamiento es sencillo en su planteamiento. Combina una higiene rigurosa, el aprendizaje del cepillado y de la limpieza interdental, y la eliminación del sarro mediante una tartrectomía (limpieza dental profesional). Como la lesión es reversible, la encía suele recuperar un estado sano.
Periodontitis
El abordaje sigue un enfoque por etapas, tal como describe la guía de tratamiento de la EFP, en su versión dedicada a los estadios I a III publicada en 2020.
- Control de la biopelícula y de los factores de riesgo. Higiene, motivación, deshabituación tabáquica, control de la diabetes.
- Instrumentación subgingival no quirúrgica. El raspado y alisado radicular limpian la superficie de las raíces por debajo de la encía. El procedimiento se realiza con anestesia local; las molestias suelen ser moderadas y limitadas, con a veces una sensibilidad pasajera después.
- Cirugía de las bolsas residuales, cuando algunas bolsas persisten pese a la fase anterior. Nuestro equipamiento quirúrgico, con piezocirugía, permite un abordaje preciso en estos casos seleccionados.
- Terapia periodontal de soporte. Un mantenimiento regular, con un intervalo personalizado a menudo comprendido entre tres y seis meses según el riesgo, para evitar la reaparición de la enfermedad.
Conviene puntualizar algunas promesas que se oyen en otros sitios. A veces se presenta el láser como una alternativa indolora a la cirugía. Según la guía de la EFP, la base del tratamiento sigue siendo el control de la biopelícula y la instrumentación subgingival; el láser no es, en el mejor de los casos, más que un complemento cuyo beneficio adicional sigue siendo incierto. Del mismo modo, ningún tratamiento puede calificarse de indoloro de forma absoluta.
Un objetivo realista: estabilizar, no curar
La periodontitis es una enfermedad crónica. El objetivo no es una curación en sentido estricto, sino una estabilización duradera, lo que supone un seguimiento a largo plazo. Es una buena noticia bien entendida: con un abordaje adecuado y un mantenimiento continuado, se pueden conservar los dientes durante mucho tiempo a pesar de una periodontitis, siempre que se sea constante.
Cuando ya se han perdido dientes y se plantea una sustitución, el estado periodontal condiciona directamente las opciones. Una periodontitis debe estar estabilizada antes de cualquier proyecto implantológico, y la calidad del hueso entra en juego, como explicamos en nuestro artículo sobre el implante dental en Kénitra y cómo se desarrolla.
En resumen
La gingivitis y la periodontitis no son dos nombres para lo mismo. La primera es una inflamación reversible de la encía; la segunda es una afectación profunda, con pérdida ósea irreversible, clasificada por estadios y por grados desde 2018. El factor desencadenante común es la placa dental, y factores como el tabaco y la diabetes pesan mucho en la evolución. Cuanto más precoz es el diagnóstico, más posibilidades hay de actuar mientras todo es aún reversible. En caso de encías que sangran, de retracción o de dientes móviles, una exploración permite situar con precisión en qué punto se está y evitar una pérdida evitable.
Preguntas frecuentes
¿Puede curarse por completo la gingivitis?
¿Cómo saber si tengo una gingivitis o ya una periodontitis?
¿Es contagiosa la periodontitis?
¿Tiene la diabetes relación con mis encías?
Una vez tratada, ¿puede volver la periodontitis?
Me han hablado de periodontitis agresiva: ¿qué significa hoy esa palabra?
Fuentes
Referencias médicas consultadas para este artículo.
- 1OMS, Santé bucco-dentaire, aide-mémoire, 17 mars 2025
- 2EFP, Guideline on treatment of stage I-III periodontitis (S3-level CPG, Sanz et al. 2020)
- 3EFP, Perio & Diabetes (information patients)
- 4World Heart Federation & EFP, Report on the link between periodontal and cardiovascular diseases, 2020
- 5ameli.fr (Assurance Maladie), Comprendre la maladie des gencives : gingivite et parodontite
- 6L'Information Dentaire, La nouvelle classification des maladies parodontales (EFP/AAP 2018, d'après Caton et al.)
- 7AAP et EFP, Staging and Grading Periodontitis : tableaux de la classification 2018, d'après Tonetti, Greenwell et Kornman
- 8Herrera et coll., Treatment of stage IV periodontitis : the EFP S3 level clinical practice guideline, J Clin Periodontol 2022 (PubMed)
- 9ameli.fr (Assurance Maladie), Gingivite et parodontite : consultation et traitement
- 10Commission européenne, Radiation Protection n° 172 : Cone beam CT for dental and maxillofacial radiology, lignes directrices SEDENTEXCT, 2012
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