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Periodoncia

Limpieza dental y raspado radicular: tratar la periodontitis

Limpieza dental de rutina o raspado radicular (desbridamiento subgingival, paso 2 del tratamiento de la periodontitis): desarrollo, molestias y eficacia.

Por Dre Fatima Azelmat 6 juin 2026 10 min de lecture

Rédigé et vérifié par la Dre Azelmat · Mis à jour le 9 juin 2026

Limpieza dental y raspado radicular: tratar la periodontitis

En resumen

La limpieza dental de rutina elimina el sarro visible; el raspado radicular limpia las raíces bajo la encía. Dos procedimientos distintos, explicados sin promesas.

A menudo se habla de la «limpieza dental» como si fuera un único procedimiento. En realidad, detrás de palabras muy parecidas se esconden dos actos muy diferentes. La limpieza dental de rutina elimina el sarro visible, por encima de la encía: es un cuidado preventivo. El raspado y alisado radicular, en cambio, también llamado tartrectomía subgingival o desbridamiento periodontal, limpia la superficie de las raíces bajo la encía, dentro de las bolsas periodontales: es un verdadero tratamiento de la periodontitis, y no una simple limpieza reforzada. Confundir ambos lleva a subestimar la enfermedad o, al contrario, a preocuparse innecesariamente por un acto de rutina.

Como cirujana dentista en Kénitra, ofrezco aquí una explicación clara y documentada: qué distingue la tartrectomía supragingival del raspado radicular, en qué punto se sitúa este último dentro del plan de tratamiento de la periodontitis recomendado por la Federación Europea de Periodoncia (EFP), cómo se desarrolla concretamente una sesión, qué se puede esperar en cuanto a molestias posteriores y a resultados, y por qué el mantenimiento posterior es tan importante como el propio tratamiento. Cada afirmación clínica remite a una fuente verificable, y los beneficios se presentan como probabilidades, nunca como una garantía.

Limpieza dental y raspado radicular: ¿cuál es la diferencia?

La diferencia no está en el nombre del instrumento, sino en el lugar donde se trabaja y en el objetivo que se persigue.

La tartrectomía supragingival: un cuidado de rutina

La limpieza dental clásica elimina la placa y el sarro acumulados en los dientes por encima de la encía y en los espacios interdentales. Según la Assurance Maladie (ameli.fr), se realiza generalmente con instrumentos de ultrasonidos, seguidos de un pulido de los dientes, y puede llevarse a cabo en una sola sesión. Es un acto de profilaxis: retira el sarro visible allí donde el cepillado ya no basta, y previene o trata la gingivitis. No trata, por sí sola, una periodontitis ya instaurada, porque no alcanza el sarro alojado en profundidad bajo la encía.

El raspado radicular: un tratamiento bajo la encía

El raspado y alisado radicular es una limpieza en profundidad que elimina el sarro situado bajo la encía, en la superficie de las raíces, con el fin de facilitar que la encía vuelva a adherirse al diente, siempre según ameli.fr. El término moderno empleado en las recomendaciones es «instrumentación subgingival» o «desbridamiento periodontal». Hoy ya no se busca desgastar de forma agresiva el cemento de la raíz, como sugería la palabra histórica «alisado»: el objetivo es desorganizar y eliminar el biofilm bacteriano y el sarro subgingival, más que alisar el tejido a toda costa.

La distinción es, por tanto, esencial. La limpieza dental de rutina se dirige a una boca sana o a una gingivitis; el raspado radicular se dirige a una periodontitis, es decir, a una afectación que ya ha creado bolsas y ha dañado el hueso de soporte. La frontera entre estas dos enfermedades se detalla en nuestro artículo sobre periodontitis o gingivitis: entender la diferencia.

¿Dónde se sitúa el raspado radicular en el tratamiento de la periodontitis?

El raspado radicular no es un acto aislado: se inscribe en un abordaje por etapas. La Federación Europea de Periodoncia (EFP) publicó en 2020, en el Journal of Clinical Periodontology (recomendación de práctica clínica de nivel S3, Sanz y cols.), una guía de tratamiento de la periodontitis en estadios I a III estructurada en cuatro pasos sucesivos.

  1. Paso 1 — control del biofilm y de los factores de riesgo. Motivación y aprendizaje de la higiene, cepillado y limpieza interdental, eliminación del sarro supragingival (limpieza dental profesional) y abordaje de los factores de riesgo como el tabaco y la diabetes.
  2. Paso 2 — instrumentación subgingival. Aquí es donde interviene el raspado radicular / desbridamiento subgingival: la limpieza de las superficies radiculares bajo la encía. Según la EFP, este paso se aplica a todos los pacientes con periodontitis, pero únicamente en los dientes que presentan pérdida de soporte y/o bolsas periodontales.
  3. Paso 3 — tratamiento de las bolsas residuales. Cuando persisten bolsas profundas tras la reevaluación, puede proponerse una cirugía periodontal en casos seleccionados.
  4. Paso 4 — terapia periodontal de soporte (mantenimiento). Un seguimiento regular, imprescindible para estabilizar el resultado a largo plazo.

El paso 1 y el paso 2 forman lo que se denomina tratamiento periodontal no quirúrgico. El raspado radicular es su núcleo. Pero no se concibe sin el paso 1: sin una higiene controlada y sin control del tabaco, el beneficio del tratamiento subgingival se agota rápidamente. Por eso la higiene dental diaria es una condición de éxito, y no un simple consejo de comodidad.

¿Cómo se desarrolla una sesión de raspado radicular?

El desarrollo depende de la extensión de las lesiones, pero algunos principios son constantes.

La anestesia local y la división en sectores

A diferencia de la limpieza dental de rutina, el raspado radicular trabaja dentro de las bolsas, sobre raíces expuestas al sondaje. Según ameli.fr, se realiza con anestesia local, con curetas manuales o instrumentos de ultrasonidos, en una o varias sesiones. La boca se divide a menudo en 6 o 4 segmentos (sextantes o cuadrantes) para realizar un tratamiento escalonado, sector por sector. La anestesia local hace que el procedimiento resulte cómodo durante la sesión, lo que no significa que después vaya a ser totalmente indoloro: ningún tratamiento puede calificarse de indoloro de forma absoluta.

Instrumentos manuales o ultrasónicos: una elección que cambia poco el resultado

El profesional dispone de dos familias de instrumentos: las curetas manuales y los insertos ultrasónicos (instrumentación ultrasónica). En la consulta utilizamos la tartrectomía ultrasónica y la instrumentación subgingival según la configuración de las bolsas. La revisión sistemática de Suvan y colaboradores (Journal of Clinical Periodontology, 2020), que sirvió de base a la recomendación de la EFP, comparó estos abordajes: no observó diferencias significativas entre instrumentos manuales y ultrasónicos en la reducción de las bolsas, ni tampoco entre un tratamiento de «boca completa» realizado en una o dos sesiones y un tratamiento sector por sector. Dicho de otro modo, lo que cuenta es la calidad de la eliminación del biofilm, más que el tipo de instrumento o el calendario de las sesiones.

La reevaluación

El procedimiento no es un fin en sí mismo: va seguido de una reevaluación. La American Academy of Periodontology (AAP) recuerda que los tejidos periodontales necesitan alrededor de cuatro semanas para expresar el efecto del tratamiento no quirúrgico. Es en ese momento cuando el profesional vuelve a controlar las bolsas y el sangrado. Según la guía de la EFP, el objetivo al término de esta fase es la ausencia de bolsas de 4 mm o más que sangren al sondaje, y la ausencia de bolsas profundas de 6 mm o más. Las bolsas que se resisten pueden corresponder entonces al paso siguiente.

¿Qué molestias puede dejar un raspado radicular?

Hay que ser honestos con las molestias posteriores, que en general son moderadas pero reales.

  • Una sensibilidad dental pasajera, sobre todo al frío, es frecuente: al limpiar la raíz y reducir la inflamación, quedan expuestas superficies que estaban ocultas por la encía inflamada. Esta sensibilidad se atenúa en la mayoría de los casos con el tiempo; nuestros consejos sobre la sensibilidad dental al frío y al calor pueden ayudar a manejarla.
  • Una recesión gingival puede aparecer o hacerse visible: cuando la inflamación remite, la encía hinchada se retrae y deja ver una parte de la raíz. No es un fracaso del tratamiento, sino una consecuencia de la cicatrización de un tejido que estaba enfermo. Los dientes pueden parecer «más largos» y pueden abrirse espacios entre ellos.
  • Un ligero sangrado y una molestia en las horas siguientes a la sesión son posibles, sobre todo si las encías estaban muy inflamadas al principio.

Estas consecuencias deben explicarse antes de la intervención, porque la recesión, en particular, sorprende a menudo a los pacientes. Refleja la reparación de un periodonto enfermo, no un empeoramiento.

¿Qué eficacia se puede esperar realmente?

Es la pregunta más importante, y aquella en la que hay que mantenerse prudente: las cifras que siguen son medias procedentes de estudios, no una promesa para una boca concreta.

La revisión sistemática de Suvan y colaboradores (2020), que reúne ensayos controlados aleatorizados, estimó que, tras la instrumentación subgingival, la reducción media ponderada de la profundidad de las bolsas era de 1,4 mm a los seis-ocho meses (intervalo de confianza del 95 %: 1,0–1,7), y que la proporción de bolsas «cerradas» (que habían vuelto a una profundidad compatible con la salud) era de aproximadamente el 74 % (intervalo de confianza del 95 %: 64–85). El tratamiento reduce también el sangrado al sondaje, signo de una disminución de la inflamación.

Estos resultados son sólidos, pero exigen varios matices honestos.

Lo que el raspado radicular sí hace Lo que no hace
Reduce la profundidad de las bolsas (≈ 1,4 mm de media) No reconstituye espontáneamente el hueso ya perdido
Disminuye el sangrado y la inflamación No «cura» definitivamente la enfermedad
Cierra la mayoría de las bolsas moderadas A veces deja bolsas profundas residuales
Estabiliza la periodontitis a largo plazo Nunca sustituye a la higiene y al seguimiento

La respuesta al tratamiento varía según la profundidad inicial de las bolsas: suele ser mejor en las bolsas moderadas que en las bolsas muy profundas, que pueden requerir el paso quirúrgico. La pérdida ósea ya producida, por su parte, no se repara espontáneamente; el raspado detiene la destrucción y estabiliza, pero no reconstruye el hueso de forma natural. Por último, a veces se proponen algunos coadyuvantes: según la guía de la EFP, los colutorios de clorhexidina o determinados antibióticos pueden plantearse en situaciones concretas, pero el uso sistemático de antibióticos no está recomendado, y el láser no se recomienda como alternativa a la instrumentación. La base del tratamiento sigue siendo la eliminación mecánica del biofilm.

¿Por qué es imprescindible el mantenimiento después del raspado radicular?

El raspado radicular estabiliza la periodontitis; no la cura en sentido estricto. La periodontitis es una enfermedad crónica, y el biofilm bacteriano vuelve a formarse de manera permanente. Por eso el paso 4 de la guía de la EFP, la terapia periodontal de soporte, no es una opción sino una condición del resultado a largo plazo.

En la práctica, esto significa sesiones de seguimiento regulares, con un intervalo personalizado. La guía de la EFP propone un ritmo comprendido entre tres y doce meses, adaptado individualmente según el riesgo de recidiva o de progresión — por tanto más frecuente en una persona fumadora, diabética o que forme sarro con rapidez. La AAP subraya, además, que la mayoría de los pacientes necesitarán una terapia de mantenimiento continuada para conservar su salud periodontal. Este seguimiento combina un control de las bolsas, un nuevo desbridamiento si es necesario y un refuerzo de la higiene. Las modalidades y el ritmo de este seguimiento se desarrollan en nuestro artículo sobre el mantenimiento periodontal y el seguimiento.

Es una buena noticia bien entendida: con un tratamiento no quirúrgico adecuado y un mantenimiento constante, se pueden conservar los dientes durante mucho tiempo a pesar de una periodontitis, siempre que se mantenga la regularidad. Sin mantenimiento, el riesgo de reactivación de la enfermedad es alto.

En resumen

La limpieza dental de rutina y el raspado radicular no son lo mismo. La primera elimina el sarro visible por encima de la encía: es prevención. El segundo, también llamado desbridamiento subgingival o instrumentación subgingival, limpia la superficie de las raíces dentro de las bolsas periodontales: es el paso 2 del tratamiento de la periodontitis según la guía de la EFP de 2020. Realizado con anestesia local, con instrumentos manuales o ultrasónicos, reduce de media la profundidad de las bolsas alrededor de 1,4 mm y cierra la mayoría de las bolsas moderadas, según la revisión de Suvan y colaboradores. Puede provocar una sensibilidad pasajera y una recesión gingival, que reflejan la cicatrización. Pero no reconstruye el hueso perdido y nunca sustituye al mantenimiento: es la regularidad del seguimiento, más que el procedimiento en sí, lo que estabiliza la enfermedad a largo plazo.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre una limpieza dental y un raspado radicular?
La limpieza dental de rutina elimina el sarro visible por encima de la encía; según ameli.fr, se realiza a menudo con ultrasonidos en una sesión, seguida de un pulido. El raspado radicular es una limpieza en profundidad que retira el sarro situado bajo la encía, en las raíces, para tratar una periodontitis. Es un tratamiento, no una simple limpieza reforzada.
¿El raspado radicular es doloroso?
Se realiza con anestesia local, lo que lo hace cómodo durante la sesión, como precisa ameli.fr. No obstante, son posibles algunas molestias posteriores: una sensibilidad dental pasajera, sobre todo al frío, un ligero sangrado y una molestia en las horas siguientes. Ningún tratamiento puede calificarse de indoloro de forma absoluta, pero las molestias suelen ser moderadas y transitorias.
Mis dientes parecen más largos después del tratamiento: ¿es normal?
Sí, es frecuente. Cuando la inflamación remite, la encía hinchada se retrae y deja a la vista una parte de la raíz: es una recesión gingival. Refleja la cicatrización de un periodonto que estaba enfermo, no un fracaso del tratamiento. También pueden abrirse espacios entre los dientes. Estas consecuencias deben explicarse antes de la intervención.
¿El raspado radicular cura definitivamente la periodontitis?
No. La periodontitis es una enfermedad crónica: se estabiliza más que se cura. El raspado reduce la profundidad de las bolsas alrededor de 1,4 mm de media y el sangrado, según la revisión de Suvan y colaboradores (2020), pero el hueso ya perdido no se reconstituye espontáneamente. Un mantenimiento regular, con un intervalo a menudo comprendido entre tres y doce meses según el riesgo, es imprescindible para evitar la reactivación de la enfermedad.
¿Hacen falta antibióticos o láser como complemento del raspado?
No de forma rutinaria. Según la guía de tratamiento de la EFP (2020), el uso sistemático de antibióticos no está recomendado, y el láser no se recomienda como alternativa a la instrumentación subgingival. Algunos coadyuvantes, como la clorhexidina o determinados antibióticos en situaciones concretas, pueden plantearse caso por caso. La base del tratamiento sigue siendo la eliminación mecánica del biofilm.
Instrumentos manuales o ultrasónicos: ¿cuál es más eficaz?
Ambos son válidos. La revisión sistemática de Suvan y colaboradores (2020) no encontró diferencias significativas entre curetas manuales e instrumentos ultrasónicos en la reducción de las bolsas, ni entre un tratamiento de «boca completa» y un tratamiento sector por sector. Lo que prima es la calidad de la eliminación del biofilm, más que el tipo de instrumento.

Sources

Referencias médicas consultadas para este artículo.

  1. 1EFP, Treatment of stage I-III periodontitis – The EFP S3-level clinical practice guideline (Sanz et al., J Clin Periodontol 2020)
  2. 2EFP, New infographics explain the four steps of the EFP clinical practice guideline
  3. 3Periodontitis & Diabetes Hub (EFP), Guideline: Treatment of periodontitis (résumé des 4 étapes)
  4. 4Suvan J, Leira Y, Moreno Sancho FM, Graziani F, Derks J, Tomasi C. Subgingival instrumentation for treatment of periodontitis. A systematic review. J Clin Periodontol 2020 (PubMed)
  5. 5ameli.fr (Assurance Maladie), Consultation et traitement de la gingivite et de la parodontite
  6. 6ameli.fr (Assurance Maladie), Comprendre la maladie des gencives : gingivite et parodontite
  7. 7American Academy of Periodontology (AAP), Non-Surgical Treatments (scaling and root planing)
  8. 8EFP, Proceedings of the 2017 World Workshop on the classification of periodontal and peri-implant diseases (published 2018)

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